Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

Tingundin
Tingüindín de Argandar
(Tzin-gui-chu-ri)
(Lugar de adoración/Arrodillarse (Pagina por Carlos Corrales) )

 
 

 

Ubicación geográfica. 

Tingüindín de Argandar es cabecera del municipio del mismo nombre en el estado de Michoacán. Está ubicado al noroeste del mismo, a los 102 grados 25 minutos de longitud oeste y 19 grados 42 minutos de latitud norte.  


Produce trigo, maíz, caña de azúcar, frijol, café aguacate y naranja. Tiene ganadería y explotación forestal.  
Su población en 1990 era de 12,561 habitantes.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  El Pueblo de Tingüindín se encuentra ubicado a las faldas de una loma que hace variar su altitud sobre el nivel del mar del oriente a poniente, por  lo que tiene calles con fuertes declives: 1800 metros sobre el nivel del mar al oriente, en los baños, mientras que en el poniente, en la estación de ferrocarril, es de 1710 m/snm. Se llega por carretera, a partir de Zamora, Mich, siguiendo hacia Los Reyes unos 60 kilómetros al suroeste de aquella, el tiempo de traslado es de unos 30 minutos por un camino sinuoso lleno de paisaje entre bosques de pinos y encinares. 
 
 

 


Fundación y significado de Tingüindín.  

Tingïndín es un pueblo centenario, de origen prehispánico. Los datos de su fundación se pierden en la historia, pero las investigaciones que realizó Ramón Pardo Pulido establecen que tuvo lugar entre 1400 y 1425 D.C., al final del reinado de Tariácuri, levantándose las primeras chozas de tzin-güin-chu-ri en lo que hoy es el barrio de San Miguel y pertenecía al señorío de "Tarecho-hoato" (Tarecuato) donde vivían y gobernaban descendientes de Chapa, antiguo tributario del rey Tariacuri. 

Se conocen dos versiones sobre la fundación y el significado de Tingüindín:  
Versión uno. De la conjetura histórica. Cuando Tariácuri envió a su sobrino Tanganxoan I a reconquistar el señorío que Chapa heredó a sus descendiente para que le reconocieran como su rey y le pagaran tributo, enfrentó a los indios Tecos en fuertes batallas entre Tzacapu (capital de los Tecos) y el lugar donde triunfó con su ejército definitivamente sobre sus oponente, por lo que a partir de allí le llamaron Xhu-cun-nan (Jacona o "lugar de encuentro"). Despúes del triunfo, señala Pardo Pulido, dieron gracias a los dioses y se fundó Tingüindín, para recordar el lugar de adoración o donde se arrodillaron ante los dioses: 

    " ...fué entonces, probablemente, cuando para dar gracias a sus dioses, por lo feliz, penosa y fructífera expedición, que escogiendo un bellísimo lugar, que a la vista recreaba, y por tener la tierra abundancia de manantiales de agua cristalina, en medio de bosques de pinos y encinares, que fué fundado primitivamente Tingüindín",. 
Versión dos. De la tradición oral, la anécdota y la leyenda. Difundida por una persona de Tingüindín a quien se la dijo un sacerdote que vivió mucho tiempo en Tarecuato y, siendo muy querido por este pueblo, tuvo acceso a libros y manuscritos antiguos  "del tiempo de esplendor de Tarecuato y que guardan muy celosamente los indigenas principales descendientes de familias de la nobleza purépecha de hace mas de seis siglos". Señala que muchos años depués de la fundación de Tarecuato ( que fue en 1350)  moradores de ese pueblo disgustados con su cacique emigraron con sus familias para establecerse en otro lugar apropiado y lejano de los caprichos de su gobernante. cunado éste supo lo sucedido envió tropas para someterlos y castigarlos. Al ser encontrados ya habían tomado asiento definitivo en lo que ahora es Tingüindín y temerosos del castigo "se arrodillaron ante los jefes de la expedición, pidiéndoles los dejaran  a poblar donde tan conveniente lugar habían elegido". Así fue, volvieron a Tarecuato, informaron lo acontecido y el cacique autorizó la fundación y llamó al nuevo poblado "Tzingüichuri", que significa el acto de arrodillarse. 

 


Conquista, devoción y fiestas  
Según consta en "Papeles de la Nueva España" referidos a la "Relación de Chucandirán-Tingüindín", de los "Años de 1579-1580. A la llegada de los españoles, el pueblo fue conquistado por Nuño de Guzamán por 1530, después de la muerte del último rey de Michoacán Tanganxoan II. Fué civilizado o conquistado espiritualmente por Fray Juan de San Miguel fundador de la Iglesia y hospital de Tingüindín por 1539  y por Fray Jacobo Daciano, quien fundó la "doctrina" en Tingüindín y coninuó la labor de Fray Juan de San Miguel.  

Se sabe que para fines del siglo XVI Tingüindín  ya tenía párroco del clero secular y el curato era extenso, teniendo como vicarías a Cotija y a Tacátzcuaro. 

El Pueblo de Tingüindín tiene a la Virgen Santísima de la Asunción como su madre, reina y patrona.  En la "Relación" señalada se indica que desde los tiempos en que Fray Juan de San Miguel atendía espiritualmente a los habitantes de Tingüindín ya se tenía la advocación de Nuestra Señora de la Asunción. 

Tambien, desde este tiempo se da cuenta de las fiestas de San Pedro, la Purísima Concepción y San Miguel, que coinciden con los nombres de los tres barrios del pueblo antiguo. Las fiestas de la nochebuena, en el 24 de diciembre de cada año, así como la de la Asunciónm del 15 de agosto, son las que mayormente convocan a los hijos de este pueblo; son los dias en que regresan los ausentes y vienen de lugares distantes, incluso del extranjero, quienes residen fuera de Tingüindín. 

 


Lugares de Tingüindín en el recuerdo de los tingüindenses  
Para los viejos habitantes de Tingüindín y para los que viven fuera de él, queda en el requerdo algunos lugares famosos por ser parte de la conviviencia, de la vida comunitaria del pueblo o parte del municipio: 
 

El baño del Río del Muerto:  
Gran chorro de agua que salía de un tubo, el cual conducía el agua desde el nacimiento del manantial, en terrenos del General Zepeda, que ahora pertenecen a la huerta de aguacates de los Sahagún, que viven en Zamora, Mich. 

La Chemba: un ojo de agua a donde se realizan paseos 
El Río Chiquito. 

Los baños, situados al oriente del pueblo, para subir al cerro. 
San Angel  
Chucandirán  
Cuáquiro  
La estación  
Rancho el Moral  
Guátzcuaro  
Guajolote  
Los dolores (Haciendita)  
Río Huaquián  
Molino de la Paz  
Ojo del Bagre 
Rincón del chino  
San Juanico  
Sirapetez  
Tacátzcuaro  
Tecolote  
Xhániro  
Las Trojes  
Agua esondida  
Cerro de las Vacas  
Cuácaro  
Loma de los Bermejos  
Rincón de palacio 

Personas notables.  
En el municipio hay  tres poblacionesque se distinguen por haber dado vocaciones para diversos campos de servicio en la sociedad: Tingüindín, Guátzcuaro y San Juanico. Algunos de los nombres de los hijos ilustres de este municipio son:  

General de división Francisco J. Mújica, gobernador de Michoán, Secretario de Estado 
      del General Cárdenas. 
General de Brigada Francisco Zepeda Salas. 
Dr. Francisco Mendoza Herrera, Rector del Seminario Conciliar de Zamora, Canónigo, 
      Obispo de Campeche Arzobispo de Durango. se le atribuye la frase "las  
      diferencias entre mexicanos, deben arreglarse precisamente entre mexicanos, a  
      costa de quialquier riesgo" cuando el consol de Estado Unidos le ofreció su  
      intervención ante el General Manuel Chao, quien lo amenazó con el paredón si no  
      le entregaba medio millón de pesos. 
Pbro. Tiburcio Mendoza. Mestro de la lengua tarazca. 
Pbro. Francisco Herrerías, profesor de latinidad en diversos colegios. 
Pbro. Mauricio AVila, benefactor de pueblos serranos. 
Pbro. Julio Pardo 
Pbro. Francisco Pulido. 
Pbro. Marcelino Romero 
Pbro. melesio Paulín García. 
Pbro. Indalecio Marín. 
Pbro. Gabriel Marín 
Pbro. Ignacio Huerta Pardo. 
Hna Carlota Codina, desterrada en tiempos de la persecusión religioisa y muerta en 
        Lima Perú. 
Lic. Francisco Huerta Cañedo 
Lic. Arcadio Marín 
Lic. Adalberto Gutiérrez 
Lic. Enrique Pardo Pulido 
Ing. Ponciano Pulido 
Ignacio Custudio s.j, Escritor, poeta, políglota, educador y misionero 
Dr. Ramiro Vargas Cacho, Canónigo, Vicario General de la Diócesis  de Zamora,  
      Rector del Seminario Conciliar 
Pbro. Adolfo Vargas Cacho 
Pbro. Ramón Cárabez Guízar, 
Pbro Enrique Capilla Ruíz 
Pbro. Salvador Sánchez (misionero del Espíritu Santo) 
Pbro. David Palafox 
Pbro. Benjamín Prudencio 
Pbro. Alfonso Fabián. 
Pbro. Luis Acevedo mendoza. 
pbro. José de Jesús sotelo. 
Pbro. Carlos Sandoval. 
Sr. Arturo Vargas Cacho, escritor y poeta. 
Sr. José Prado, músico, violinista y compositor. 
Sr. Miguel Prado, músico, maestro y director de orquesta, compositor de varias  
      caciones y melodías entre otras, "Duerme" 
Conchita de los Santos, contralto, cantante de ópera, profesora de canto en el  
      conservatorio Nacional de Música. 
Javier Vargas Pardo, pintor, autor de exposiciones y portadas de revistas en México y  
      Estados Unidos. 




 

Se llama Tingüindín de Argandar a partir de 1882, año en que la XI Legislatura del Congreso del Estado de Michoacán le da el título de Villa de Tingüindín de Argandar en honor de Francisco de Argandar,  héroe de la independencia y diputado por Michoacán en el Congreso Constituyente de Apatzingán de 1814. 
 

Ramón Pardo Pulido, aunque nació en Zamora, Michoacán, fue vecino de Tingüindín donde vivían sus antecesores, realizó una investigación historiográfica con el fin de escribir la historia de este pueblo. Para lograrlo revisó tanto los documentos del Archivo General de la Nación, del Museo Nacional de Antropología e Historia, como escritos realizados por historiadores connotados y personas interesadas en la ahistoria de Michoacán y de sus pueblos, como el Dr. Nicolás de León, de San Luis Potosí, Fray Diego de Basalenque, Fray Isidro Felix de Espinosa, Fray Alonso de la Rea, Martínez de Lejarza, Lic. Lucio Medieta y Núñez, Juan José Moreno, Fray Diego de Muñoz, Manuel Orozco y Berra, Dr. José Guadalupe Romero, Prof. J. Jesús Romero Flores, Lic. Eduardo Ruiz, Ramón Sánchez, Silvio Zavala, Prof. Jesús Cárabes Pedroza. 
Publicó en julio de 1957 un trabajo titulado La Villa de Tingüindín de Argandar  en el Estado de Michoacán. La Virgen Santísima de la Asunción como su reina, madre y patrona, base de este texto. 
 

Tariácuri fue el más poderos de los reyes tarascos. Ciertos datos, como la probable fundación de Tarecuato, durante  su reinado, que se calcula en 1350, ubican su reinado antes y después de esa fecha. Ya viejo, Tariácuri envió a sus sobrinos "Hiripan" y "Tanganxoan I a reconquistar parte de su reino, para él y su pequeño hijo "Hiquing-Ari", en lugares donde los señores se habían alejado de él y dejaron de pagar tributos. "Hiripan" se encargó de reconquistar "Tlaximaloyan" (Tajimaroa, hoy Ciudad hidalgo) en la frontera con el reino de "matlazincas" y "mexicas" y hasta las costas del mar en los actuales estados de Guerrero, Michoacán y Jalisco. Hiquin-Ari se encargó de gobernar Tzintzuntzan, capital del reino, bajo los consejos de Tariácuri hasta su muerte. Tanganxoan I fue a reconquistar los pueblos de los descendientes de Chapa, pasando ants por varias poblaciones de "tecos" como Xhu-cu-nan (Jacona) donde tuvo lugar el encuentro definitivo. 
 

 Los dioses tarazcos eran muchos. La religión de los purépechas era politeísta: su principal dios Curicaveri creó a Huriata (el sol) y a su esposa Cutzi (la luna), de ellos nació Cuerhóperi (la naturaleza). Curicaveri fecundó a la naturaleza con cuatro rayos de luz que lanzó a la frente, al corazón,  a las manos y al vientre. De Cuerhóperi nacieron la tierra o mundo, con sus montes, árboles y flores. El dios principal dispuso, entonces que Cueróperi fuera cuidada durante el día por "Huriata" (el sol) y de noche por "Cutzi" (la luna). Entre los purhémbes se tenía "adoratorios" o "cues" formados por hoguerras o fogones donde se quemaba leña, copal e incienso a los dioses y donde los sacerdotes hacían sacrificios humanos. Curicaveri era representado por un ídolo o figura de piedra y quien lo poseía era señal de poder religioso y terenal. La diosa principal: Xharatanga, representaba a la luna y se le llamaba "Nana-Cutzi", "nuestra madre luna". Tenían además otros dioses menores que se veneraban en cada hogar según las creencias dejadas por los antepasados de cada familia, pues los purhémbes estan formados por una raza heterogéne integrada por una amalgama de razas, idiomas y religiones. Sus "yácatas" eran panteones donde descansaban los muertos según su categoría social: reyes, príncipes, principales, caciques, etc. 
 

Fray Juan de San Miguel fue uno de los que siguieron a los primeros doce franciscanos que llegaron a México por 1524 para conquistar espiritualmente a los nativos de Nueva España. Se señala que Fray Juan de San Miguel llegó a Nueva España entre 1528 y 1530. Fundador de Uruapan en 1531 y 1532,  fue guardian del convento de de Uruapan, como del de  Santa María de Gracia en Acámbaro, misionó y cristianizó las regiones de  Guayangareo en Michoacán, Guanajuato y Querétaro, tanto de la sierra como de tierra caliente. Fundó el colegio de "San Miguel" en Valladolid (Morelia), el primero de toda América. No se conce la fecha exacta de su muerte pero se calcula ocurrió en Uruapan después de 1565 (pues se sabe que allí, en esa fecha, Siendo guard´ián del convento y ya viejo, murió en sus brazos  Don Vasco de Quiroga). 
 

Fray Jacobo Daciano, descendiente de los reyes de Dinamarca llega a Nueva España como miembro de la orden de los franciscanos por los años de 1530 y 1531, habiéndoes distinguido en su juventud por la pública oposición y objeciones a las enseñanzas de Lutero. En 1536 predica en Querétaro (del cual es fundador), en Tzacapu (aún capital del reino) y Tareacuato (capital de la sierra occidental) donde funda iglesias y conventos a partir de pequeños jacales. Se registra la proesa de caminar a pie y descalzo los caminos de Michoán llegando primero en las travesías de un lugar a otro, que los soldados que lo hcían a caballo y llegaban cansados, se reconoce tm,bién la profesía de la muerte del emperador Carlos V cuyas exequias realizó el día de su muerte: el 21 de septiembre de 1528, en una época en que esas noticias tardaron en llegar a Nueva España tres meses después. 
 
 


 Al inicio de la página